"Canto a la Libertad", Segunda Exposición Itinerante de PalbiroFestival Cultural, Aspero Raymi, Abril 2016
«Canto a la Libertad», Segunda Exposición Itinerante de Palbiro
Festival Cultural, Aspero Raymi, Abril 2016

Explosión de colores amazónicos poblada de oníricas imágenes

por Maynor Freyre

Una explosión de colores a la manera de un crepúsculo permanente, esa especie de incendios con que Sérvulo Gutierrez nos sorprendiera al retornar de su estadía parisiense que no solo le dejara cruzándole en una parte del rostro una extensa cicatriz producto de un navajazo, sino ese impresionante manejo del color. Y danzando, contorsionandose entre tal chisporrotear, Palbiro con la mayor libertad incrusta irreverentes imagenes ¿el Tunchi, el ícaro?) semihumanas, zoológicas, botánicas.

Es indudablemente Ia mirada de un artista que se ha dejado subyugar par el paisaje amazónico, par el color de su flora y fauna,par los mitos que rodean a esta gente, par su sol esplendoroso que suele colarse entre Ia arboleda difuminando sus rayos hasta confundirse con el paisaje o bien aquella lluvia que retumba sus truenos hasta ensordecernos.

Colores y formas se aúnan de manera primitiva, dejándonos la sensación de estar observando un mensaje enviado desde un surrealismo naif, porque este es un Canto a Ia Libertad creativa, proveniente de un Camino Místico -denominaciones de la primera y segunda muestras pictóricas de Palbiro, un psicólogo limeño que se adentró en el bell canto, ingresó a la poesía y ahora nos deslumbra con sus cuadros.

Repetiremos con el romántico poeta alemán Heinrich Heine (1797 -1856), imaginándonos la musica de su paisano Franz Schubert (1797 – 1828) que acompaña estos versos: «Agradecimiento a la música». A ti sagrado arte con cuanta frecuencia / en las horas oscuras. / Cuando la salvaje órbita
de la vida, me agobiaba, / lograste encender en mí / los poderes del cálido amor / y me llevaste a contemplar un mundo mejor.

Es a esta contemplación a la que los invitamos para su asombro, tal cual Ruth Shady y su equipo arqueo1ógico se asombraran al encontrar entre los vestigios de la milenaria cultura Caral plumajes de aves amazónicas y de flora andina, comprobando así que los más antiguos peruanos vivieron del trueque, del comercio con otras culturas lejanas. Siendo lo más asombroso que nunca hallaron un arma, prueba de que las civilizaciones no parten de Ia guerra, del conflicto, como solían asegurar muchos científicos sociales.